La Shoá fue solo el comienzo: el plan de Hitler y el mufti de Jerusalén que pocos conocen
Edi Katzman
A pesar de su enorme influencia histórica en lo que ocurre hoy en el Medio Oriente, la figura del mufti Hajj Amin al-Husseini no es ampliamente conocida. La guerra contra los judíos, su colaboración con Hitler y cómo se evitó el Holocausto en Eretz Israel
Como parte del recuerdo de la horrible tragedia del Holocausto, generalmente se mencionan los actos de los nazis alemanes bajo el liderazgo de Adolf Hitler, que se fijaron como objetivo la aniquilación de los judíos. Sin embargo, hay una figura procedente precisamente del Medio Oriente que estuvo involucrada activamente en los hechos relacionados con la Shoá de los judíos europeos, y cuyo nombre casi no se menciona.
Durante las décadas de 1920 y 1930, Hajj Amin al-Husseini fue el líder de los árabes presentes del Mandato Británico de Palestina. Fue nombrado por los propios británicos como mufti de Jerusalén con el fin de calmar la zona, pero él los engañó y no cesó en sus acciones de incitación y promoción del terrorismo contra el yishuv (población judía) de entonces.
Lideró una línea que rechazaba cualquier forma de convivencia o cooperación con los judíos, incitaba constantemente contra ellos y estuvo detrás de asesinatos brutales. En 1920, organizó una manifestación en apoyo a la adhesión de los árabes locales al reino de Faisal, entonces rey de Siria. Durante esa manifestación aprovechó sus extraordinarias habilidades retóricas para incitar a atacar a los judíos.
“Era una persona excepcional, muy inteligente y manipulador. Y lo digo con pesar”, comparte el orientalista Edy Cohen, autor del libro El mufti y los judíos, sobre la colaboración de al-Husseini con los nazis durante el Holocausto, así como su rol en el asesinato de judíos en los países árabes.
La famosa foto de Hajj Amin al-Husseini reunido con Hitler en Berlín, el 28 de noviembre de 1941(Fuente: Wikimedia Commons)
Entre las masacres que dirigió contra el yishuv, mucho antes de la creación del Estado de Israel, se encuentran los disturbios de 1929 en Hebrón; también estuvo detrás del Farhud en Irak contra los judíos de ese país. Cabe recordar que Shlomo Mansour, quien fue secuestrado durante la masacre del 7 de octubre de 2023 y asesinado en cautiverio por Hamás, era sobreviviente de aquellos pogromos.
Ezra Yajin, quien creció en Jerusalén en los años 1930, contó en la serie de televisión Enemigos emitida por el canal Kan 11 sobre los disturbios que lideró el mufti: “Agredían constantemente a los que iban a rezar, a veces les tiraban piedras e incluso excrementos. Yo nací hace 93 años. Todo el tiempo escuchaba que mataban judíos por la noche. Mi madre solía gritar en sueños”. Yajin añadió: “En 1929 vinieron árabes desde la Puerta de Yafo para cometer una masacre. Mi madre, incluso dormida, veía las piedras volando hacia nosotros y escuchaba los gritos de los árabes: ¡Itbaj al-Yahud! (‘¡Maten a los judíos!’) con hachas en las manos. Eso la persiguió hasta el día de su muerte. Hoy lo llaman estrés postraumático. Tuvimos suerte de sobrevivir”.
“Él tenía varios objetivos principales”, dice Edy Cohen: “Evitar la inmigración de judíos de Europa, revocar la Declaración Balfour, expulsar a los británicos. Por eso colaboró con los nazis: no podía lograr todo eso solo”.
El líder de los árabes y Hitler unidos en una meta común: la “solución final”
Ya a principios de los años 30, al-Husseini se dirigió a funcionarios del régimen nazi ofreciéndoles cooperar. Vio una oportunidad para forjar intereses comunes con Hitler. Armas trasferidas en secreto desde la Alemania nazi al Medio Oriente fueron utilizadas por células terroristas encabezadas por al-Husseini para perpetrar atrocidades contra los judíos.
“Los nazis financiaron todas las manifestaciones, financiaron la Gran Revuelta (1936-1939). Querían crear anarquía aquí, y lo lograron”, enfatiza Cohen.
Después de escapar de los británicos que querían arrestarlo, al-Husseini llegó a Berlín en plena Shoá y Segunda Guerra Mundial. “Era jefe de propaganda, tenía una oficina en Alemania. Promovía los intereses nazis en el Medio Oriente; emitió fatwas para que soldados musulmanes bosnios sirvieran en el ejército nazi. Lo que le pedían, lo hacía. Vivía con ellos, comía con ellos. Himmler, jefe de la Gestapo, era su amigo. Participó plenamente”, relata Cohen. “Hitler promovía las acciones de propaganda nazi en árabe desde la oficina de al-Husseini en Berlín”.
¿Cuál era el interés nazi en esa colaboración? “Atacar a los judíos. Querían conquistar todos los países árabes. Él les abrió el camino, les dio legitimidad. Los nazis e islamistas tenían objetivos comunes. Necesitaban a alguien que trasmitiera su mensaje religioso en la lengua local, y ese fue al-Husseini”. El objetivo final: exterminar el yishuv y a los judíos de los países árabes.
“Había planes para establecer cámaras de gas en el valle de Dotán, aprovechando los rieles del tren para trasportar a los judíos, igual que en Europa. Planeaban deportar a todos los judíos de los países árabes y del yishuv a ese lugar”
Cohen detalla el plan de Hitler y al-Husseini: “En 1942 los nazis intentaron entrar a Eretz Israel desde Egipto. Querían conquistar Egipto y de allí pasar a Palestina. Se decía entonces: ‘Si los alemanes llegan aquí, nos suicidaremos’. Querían conquistar el mundo, y si había un colaborador local como al-Husseini era más fácil. Querían matar a los judíos aquí igual que en Europa. Había planes para establecer cámaras de gas en el valle de Dotán, aprovechando los rieles del tren para trasportar a los judíos, igual que en Europa. Planeaban deportar a todos los judíos de los países árabes y del yishuv a ese lugar”.
Uno de los casos más impactantes fue cuando al-Husseini impidió la salvación de 4000 niños judíos que iban a ser enviados a América del Sur en un acuerdo con los nazis. Cuando al-Husseini lo supo, presionó al alto mando nazi para detener la operación. Ese crimen de guerra provocó probablemente la muerte de todos esos niños que podían haber sido salvados.
“Al-Aqsa está en peligro”, un lema eterno de incitación
Al-Husseini utilizó repetidamente la mentira de que los judíos querían destruir la mezquita de Al-Aqsa de Jerusalén para estimular a las masas árabes a asesinar judíos. Casi 100 años después, esa consigna sigue siendo utilizada como herramienta de incitación contra Israel, sin que muchos sepan que fue él quien la inventó.
Cohen critica el silencio que rodea a al-Husseini: “Está claro que lo están ocultando. Y hay muchos judíos que apoyan eso, lamentablemente. Incluso en Yad Vashem dicen que su rol fue marginal. Quitaron la foto donde salía junto a Hitler. ¿Por qué ese silencio?”
¿Cómo afecta este ocultamiento los esfuerzos diplomáticos de Israel? “Primero que nada, daña la verdad. Se oculta la historia. Cuando los gazatíes nos llaman nazis, ¿quién colaboró realmente con los nazis? ¿Nosotros o ellos? Si no se dice la verdad, se les protege. En Occidente no saben casi nada sobre al-Husseini. Hay que hablar más sobre el tema. Yad Vashem decidió lo contrario: enterrar el asunto. Es una lástima”.
Fuente: Hatzad Hashení / Maariv.Versión NMI.
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